PARTIDO PROYECTO SUR - MOVIMIENTO EMANCIPADOR

¨...La locura consiste en hacer (o votar) siempre lo mismo y esperar distinto resultado...¨

Floresta de Primera!!



















Felicitaciones a los jugadores, cuerpo técnico, dirigentes y por sobre todo a los hinchas del Albo por este ascenso a Primera!!!!

YPF y el país que merecemos













Carlos Zenavilla es un artesano de la cerámica nacido en Salta, pero es también un testimonio viviente del país que supimos ser, donde la empresa estatal YPF construía pueblos enteros y la educación de calidad era una herramienta al alcance de todos para progresar. Este trabajador hijo de obreros escribió un libro que se llama ¨El País que merecemos¨ donde relata sus experiencias de vida relacionándolas con la decadencia del país. En esta entrevista recorremos desde su infancia en Campamento Vespucio hasta su actualidad vendiendo artesanías.

Dónde nació usted?
Nací en Campamento Vespucio, provincia de Salta, en 1943. Vos habrás escuchado que lo más importante de la zona siempre ha sido Mosconi y Tartagal. Pero Campamento Vespucio era una central administrativa de YPF. Era como un pueblo privado de YPF muy bonito, tenía muchas casas entre las lomadas. Ahí se conocieron mis padres, y fue donde yo me crié.

Que hacía su padre?
El fue uno de lo pioneros al haber entrado a trabajar en 1930 para YPF. Fijate que YPF empezó sus actividades en Salta en 1926. Mi padre era carpintero, tenía mucha actividad porque las casas se hacían de madera, hacía carretas también porque esos eran los móviles que había en ese momento.

Que se hacía en Campamento Vespucio?
En toda esa zona hay petróleo, vos habrás escuchado nombrar que el petróleo es negro, oro negro. La base era Campamento Vespucio, ahí estaban todos los talleres. A través de Campamento Vespucio se exploraban distintos lugares. Ya en el año 50 se estaban extinguiendo los pozos de la zona. A mi viejo le estaban por dar otro destino. A la gente ya la estaban ubicando en otros lugares, otras provincias. Mi viejo había elegido Mendoza, pero mi madre no quiso ir. Por otro lado, el Ing. Oppes, una persona muy amiga de mi viejo, estaba a cargo de todo el campamento, y desobedeciendo órdenes de Buenos Aires hizo explorar Campo Duran, muy cerca de la frontera con Bolivia. Se hizo cargo y exploró, exploró, exploró hasta que encontraron petróleo. Y el petróleo que encontraron era color amarillo, muy condensado. Era Nafta pura! Ese fue un gran acontecimiento para el país porque la nafta se importaba hasta ese momento, y a partir de ahí se empezó a destilar, primero en Chachapoya y después en Campo Duran.

Era la época de Perón.
Si, era el año 51. A partir de ahí la zona fue un polo de desarrollo, y fue la zona más importante del país. Vos en el sur tenés más cantidad de petróleo, más yacimientos, pero ahí estaba el petróleo que te ponía al país en movimiento porque se producía nafta. Fijate vos que hacer una exploración de petróleo es muy caro, pero había muy alta capacitación que se iba transmitiendo a través de los años. Tené en cuenta que la mayor parte de la gente no tenía estudios, mi padre tenía primer o segundo grado, había mucha gente analfabeta. Y fijate como gente sin estudios ha podido crear y formar el centro de desarrollo mas importante del país.

Y como era su vida ahí?
Cuando era chico no había ni agua potable, teníamos parásitos, y nos daban aceite de risina. No eran muy buenas las condiciones pero después fue mejorando. Teníamos muchas necesidades. Mi madre lavaba ropa para ayudar a mi viejo, mis dos primeros hermanos murieron de cáncer de pulmón posiblemente por estar tanto tiempo con la soldadura.

Sus dos hermanos trabajaban en YPF
Si, mis dos hermanos, mi cuñado, mis dos hermanas eran enfermeros. Campamento Vespucio daba vida directa e indirectamente. Estaba tildado como una sociedad distinta, muy elitista, porque era la parte administrativa. Estaban los técnicos, las personas de mayor poder adquisitivo. Había mucha discriminación con nosotros. Ya en la escuela primaria, mis amigos eran los hijos de la gente más pobre, pero la educación era la misma para todos, era muy buena.

La escuela era también de YPF?
No, la construcción era de YPF pero pertenecía a la Nación.

La primaria la hizo en Campamento Vespucio, y la secundaria también?
No, el secundario lo hago la escuela de minas de Jujuy. Era una escuela gratuita dependiente de la UBA. Era la vieja escuela técnica que ahora ha desaparecido. Ahí estudié minería, y tenía buena base de matemática, física, química. Me ha dado una formación espectacular.

A esa altura ya estamos en el gobierno de Frondizi, no?
Frondizi ha sido para mí un desastre, y ahora todo el mundo lo quiere reivindicar. En el año 54 saca un libro que se llama política y petróleo, que resulta best seller. Ahí lo critica a Perón porque había privatizado una mínima parte de YPF. Pero resulta que después, cuando él asume como presidente privatiza todo. Yo tengo ese recuerdo porque mi padre se solidarizó con toda la gente y se fueron al monte e hicieron huelga. Frondizi hizo los contratos petroleros y le regaló el petróleo a los extranjeros.

Campamento Vespucio se iba a privatizar?
No, le dieron la producción de los pozos a las empresas extranjeras para que se lo de a YPF para que lo venda. YPF solo hacía la exploración que era lo más caro. Entonces la gente de ahí se levantó e hizo huelga por tiempo indeterminado. Tengo el recuerdo de eso porque con mis hermanos íbamos a la selva para llevarles comida a mis padres. El ejército estaba movilizado y en el monte no nos podían encontrar.

Y luego de la secundaria, como siguió?
Me vine a Buenos Aires para seguir estudiando y entré también a trabajar en el instituto de geología y minería. Estudié licenciatura en química en donde era la manzana de las luces, la facultad de ciencias exactas. En ese momento la UBA tenía el mejor de los niveles hasta que llegó la noche de los bastones largos.

Usted estuvo esa noche?
No, no estuve, pero era estudiante en esa época. Después de esa noche me tuve que volver a Salta porque era insoportable el clima en la facultad. Se fueron profesores, quemaron laboratorios, libros, bibliotecas. Era un caos la facultad. Y me voy a Salta porque quiero seguir estudiando. En el colegio Nacional de Salta van a la universidad a buscar profesores, y como era técnico en minas me propusieron para enseñar matemática y física. Enseñé durante 6 años, y a partir de ahí comencé a trabajar con artesanías de cerámica durante 36 años hasta la actualidad.

Mientras tanto su familia seguía en el campamento, no?
Mi padre ya se había mudado, pero mis hermanos siguieron trabajando hasta la época de Menem.

Y supongo que usted volvía cada tanto a visitarlos. Campamento Vespucio había progresado o seguía con las mismas necesidades?
Si, los años 66 y 67 los pasé en Vespucio. Ya para esa época no había escasez de agua. Si en la proveeduría de Vespucio se podía comprar un calzado Grimoldi!. Todo el mundo tenía su casa y un buen pasar económico. También en el 74, 75, 77, 78 volví a Vespucio a vender mi cerámica, hasta el 90. La economía iba subiendo y bajando. Lo peor fue Martinez de Hoz que permitió la importación, y lo mío que era regalaría sufrió mucho porque había mucha competencia, pero me pude acomodar. Después en la época de Menem se me acabó toda la zona petrolera, la zona de Altos hornos Zapla, todas las zonas donde yo vendía quedaron muertas.

Y como se vivió la privatización de YPF en Vespucio?
A mi hermano le fue re mal. Él trabajó 35 años en YPF, entró cuando tenía 15 y se retiró cuando tenía 50. Era joven para jubilarse, le dieron plata, pero todo el mundo ha invertido mal y se quedó sin nada. Él se fue a Salta, pero hubo gente que la pasó peor que fue la gente que se quedó en Vespucio. La mayoría de la gente se fue. Mi cuñada a Cordoba, mi otro hermano a Tucuman.

Todos trabajaban en Vespucio y se fueron?
Si, porque lo peor era quedarse ahí. Fue terrible porque nadie estaba preparado.

Y como se le ocurrió escribir el libro?
Por las cosas que están pasando en el país, y como ha sido antes. Fijate que mi libro es testimonial. Yo lo pagué, yo lo escribí. De hecho creé mi editorial, editorial Zenavilla, para poder publicarlo.

Y lo iba a presentar en el stand de Salta en la Feria del libro?
Si, pero el gobierno de Salta solamente me permite tener 3 libros en el stand y sin que pueda estar yo para repartir volantes. Presenté el libro en Salta y también fue todo a pulmón, no tuve ninguna ayuda.

Usted nunca participó en política?
No, ni me gustaría participar, pero de alguna forma tenemos que cambiar este país. La gente se tiene que concientizar, nos quemamos con leche y nos seguimos quemando.

Las raíces económicas de la represión


Las raíces económicas de la represión



Martina Noailles - Diario Crítica de la Argentina

Un nuevo libro de Carlos del Frade, a partir de una indagación en la oscura biografía del policía Agustín Feced, deja al descubierto los vínculos del empresariado con el golpe de Estado de 1976 y reconstruye los inicios de la dictadura en Rosario.

“Lo que sigue no es una simple excursión al pasado sino un viaje a los pliegues íntimos del presente”. La última frase del prólogo al libro “¿Quién era Feced? Historia política de la represión en el Gran Rosario. Del 55 a Díaz Bessone” invita a sumergirse en la nueva investigación de Carlos del Frade. Con eje en la figura del interventor de la policía rosarina, Agustín Feced, cuyo nombre bautiza la causa judicial más grande por delitos de lesa humanidad en esa ciudad, el periodista atraviesa los objetivos económicos que sostuvieron el terrorismo de Estado y hasta rompe con la versión oficial que asesinó al suicidado militar Argentino del Valle Larrabure, secuestrado por el ERP. “Se trató de una manipulación para instalar la necesidad de un golpe. La primera consecuencia política de tal falsificación histórica –quizás la más grande y penosa de los últimos 40 años– fue la asunción de Jorge Rafael Videla como jefe del Ejército”.

–La investigación traza una línea que une dictadura y presente a través del sector económico. ¿Cómo lo vincula?

–El paradigma es Alcides López Aufranc, uno de los primeros militares que en 1957 recibe el curso de la contrainsurgencia que dan los franceses, que en 1963 intenta ser líder del partido militar en el conflicto entre azules y colorados, que después es represor del Cordobazo y que en democracia termina siendo gerente general de Acindar y hasta le dan el premio Konex al mejor empresario industrial de la Argentina. Ésa es la unidad que intenta mostrar este ensayo, donde la historia política de la represión, que se inicia en el 55 contra la resistencia peronista, es a la vez la historia política de la concentración económica.

–¿Cómo incidieron esos sectores económicos en el terrorismo de Estado?

–Para mí la represión comienza un año antes del golpe, cuando el 20 de marzo de 1975 Acindar paga 200 dólares por cabeza para que 4.000 tipos invadan militarmente Villa Constitución e inventen el primer centro clandestino de detención del país en el albergue transitorio para solteros que tenía la empresa. ¿Quién pagó todo eso? El gerente general de Acindar, José Alfredo Martínez de Hoz.

–¿Lograron lo que buscaban?

–Querían domesticar a la clase trabajadora, por eso casi el 80% de los desaparecidos eran jóvenes y trabajadores. Lo que han logrado es una sociedad atravesada por valores individualistas, donde el símbolo es la camiseta de la Selección, donde la mayoría de nuestros pibes está más en la pelea para no ser consumidores consumidos de paco y ni se plantea la idea de pelear por sus sueños para ser felices. Por eso la lucha por la memoria es la lucha por el futuro y no por el pasado.

–¿Por eso define a su libro como “un viaje a los pliegues íntimos del presente”?

–La apertura de las listas de agentes de inteligencia del Batallón 601 determina que, nada menos que hasta 2009, el Estado nacional le pagó a una enorme cantidad de gente un sueldo para tenerlos siempre presentes en momentos donde los gobiernos, en asociación con los grandes empresarios, quieren marcar el orden que les conviene a las minorías. Esto explica desde el asesinato de Kosteki y Santillán en el Puente Pueyrredón o el de Fuentealba en Neuquén, hasta que las grandes empresas multinacionales tengan una lista negra de trabajadores conflictivos. ¿Quién hace esa lista? ¿Los empresarios?

–¿Observa consecuencias en la clase política?

–Sí... se ve en los ideales que se manifiestan en estas rantifusas discusiones en el Congreso, donde nadie discute por qué el 70% de los trabajadores gana menos de 2.000 pesos o por qué hay casi medio millón de chicos que no van a la secundaria. Esas ausencias están marcando las consecuencias que provocó la dictadura.

–¿Por qué no existen jueces que investiguen la responsabilidad de civiles y empresarios?

–Porque los hijos de la dictadura también estuvieron en la Justicia Federal cuando se reabrió la democracia. No es casualidad que en las principales provincias se realizaran acuerdos para determinar el ascenso de senadores vinculados con la represión, que luego aprobaron la supuesta renovación del Poder Judicial Federal. Por eso hoy tenemos muy pocos presos, ni hablar de los delincuentes de guante blanco, las fuerzas económicas de ayer que son las fuerzas económicas de hoy.

–El libro presenta una Rosario símbolo de ciudad obrera. ¿Qué quedó de esa Rosario?

–Fue saqueada. Hoy Rosario es un archipiélago con islas de la fantasía, islas de la infancia e islas de la pesadilla, barrios cooptados por los muchachos que venden violencia al mejor postor y conviven con lo peor de la policía y un Poder Judicial que funciona como una red de pescador invertida, donde pasan de largo los peces gordos y quedan atrapados los chicos. Esta Rosario es hija directa de la destrucción de aquella ciudad obrera.


CONFESIONES DE UN ADMIRADOR

· POR OSVALDO BAZAN

Por esas cosas del país unitario, no mucha gente conoce fuera de la provincia de Santa Fe a Carlos Del Frade, autor de “¿Quién era Feced? Historia política de la represión en el Gran Rosario. Del 55 a Díaz Bessone”. Una pena. Porque Del Frade es quizás el periodista mejor formado del país, mucho más que la mayoría de los nombres rimbombantes del panorama nacional.

Con una humildad que es tan verdadera que cuesta creer que no es impostada, Del Frade puede explicar con palabras fáciles y sencillas la historia nacional y, de hecho, eso es lo que hace por los pueblitos de la provincia de Santa Fe, dando seminarios exquisitos en lugares inhóspitos para plateas reducidas.

Pero, además, hay pocos tan frontales como Del Frade, que seguramente tiene el récord nacional de enfrentamientos con las patronales periodísticas. Lo que dice con el pico lo defiende con el cuero. Claro que, contraponiendo el desconocimiento nacional, tiene en Rosario y Santa Fe un conocimiento y un cariño que ya quisiera cualquier profesional. Compartí con él más de una redacción y más de un estudio de radio y siempre me admiró la dedicación profesional –es uno de esos periodistas enfermos del dato preciso– y un cálido interlocutor incluso en los temas más espinosos.

La presencia y el trabajo de profesionales como Carlos del Frade molesta y molestará a más de un medio de comunicación, pero es el signo más claro de que estamos vivos, de que no todos somos lo mismo, y de que la verdad, al final, se cuela. Mientras haya tipos así, va a seguir siendo un orgullo decir que uno es periodista. Aunque no se le acerque ni a los talones.

ARGENTINA PATAS ARRIBA



Por Pablo Aráoz


¿Será esta libertad, la libertad de elegir entre esas desdichas amenazadas, nuestra única libertad posible? El mundo al revés nos enseña a padecer la realidad en lugar de cambiarla, a olvidar el pasado en lugar de escucharlo y a aceptar el futuro en lugar de imaginarlo: así practica el crimen, y así lo recomienda. En su escuela, escuela del crimen, son obligatorias las clases de impotencia, amnesia y resignación


Fragmento del Programa de estudios de La escuela del mundo al revés, del libro Patas Arriba de Eduardo Galeano.






En estos últimos días los programas oficialistas han emprendido una ofensiva mediática hacia Proyecto Sur buscando confundir a un sector desprevenido de la población aduciendo que “Pino le hace el juego a la derecha” por haber votado en conjunto con la oposición conservadora algunas iniciativas puntuales, y particularmente por estar en contra del decreto de necesidad y urgencia que ordena pagar deuda externa con reservas.


Sin embargo, si repasamos un poco la historia del oficialismo, nos vamos a dar cuenta que el kirchnerismo estuvo aliado con Menem para lograr la privatización de YPF (*1), con Carrio para lograr la caducidad de los mandatos en 2002 (*2), con Duhalde para llegar a la presidencia en 2003 (*3), y con Cobos para la elección de 2007 (*4), nombrando solo algunas de las alianzas con personajes que hoy están entre la oposición (*5). Muchos de estos acuerdos, lejos de tener como objeto buscar consenso para medidas progresistas, fueron para apoyar decisiones antipopulares como es el caso de YPF, o directamente fueron alianzas electorales lo que presupone un acuerdo mayor sobre la visión de los principales problemas del país. ¿Qué se diría en 6,7,8 si Pino Solanas sumara el apoyo de Duhalde para la campaña de 2011, o llevara como vice a Cobos? Kirchner lo hizo.


En cambio, Proyecto Sur las únicas iniciativas en las que tuvo una postura similar a la postura de la oposición conservadora fue en aquellas donde se buscó respetar la proporcionalidad de integrantes en la composición de las comisiones de la cámara de diputados de acuerdo al voto popular, o la de rechazar las facultades delegadas del Poder legislativo en el Poder Ejecutivo. Todas estas iniciativas evidentemente no son ni de derecha ni de izquierda, sino que están basadas en una cuestión puramente ética. Por otro lado, Proyecto Sur sí apoyó la estatización de las AFJP, la estatización de A-A, o la Ley Servicios de Comunicación Audiovisual luego de que el gobierno aceptara la mayoría de las modificaciones solicitadas por Proyecto Sur.


Pero la contradicción kirchnerista no puede ser más evidente que en el caso de la deuda externa. La posición histórica de la izquierda argentina fue el cuestionamiento de la deuda externa. Pero según los fundamentalistas del oficialismo, al plantear Proyecto Sur la necesidad de llevar a cabo una auditoría para ver a quién y cuánto se le debe, u oponerse a la derogación de la “Ley Cerrojo” que el gobierno consensuó con sectores del macrismo para reabrir el canje de bonos y poder pagarle a los bancos internacionales tenedores de bonos en default… este planteo, según los fundamentalistas del oficialismo… ¡¡¡ le está haciendo el juego a la derecha!!! Por otro lado, quienes se enorgullecen de tener el apoyo de la canciller de Estados Unidos para el pago de la deuda externa, a tal punto de exponerlo en un spot publicitario, o los que reabren el canje de bonos con los hold-outs para seducir a los mercados internacionales… ¡¡¡son los verdaderos militantes de izquierda!!! Argentina definitivamente está patas arriba.


Mas allá del pago o no de la deuda, de la estatización o no de las AFJP, de la privatización o no de de YPF y similares medidas, ¿qué define mejor a un gobierno como progresista si no es reducir las necesidades mas urgentes de los sectores mas postergados de la sociedad? Este gobierno, después de 7 años de crecimiento con una coyuntura internacional claramente favorable la mayor parte del tiempo, no puede llevar los niveles de pobreza por debajo del 30% según los estudios mas creíbles. Este porcentaje es más alto que los porcentajes de la década menemista y está entre los porcentajes más altos de la historia argentina si se exceptúa el período 2001-2002. Entonces, ¿quién le hace el juego a la derecha? ¿Quien marca estas profundas contradicciones o quien las calla?






1-http://www.revista-noticias.com.ar/comun/nota.php?art=224&ed=1575



2-http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-7577-2002-07-12.html



3-http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-18447-2003-04-05.html



4-http://www.infobae.com/politica/331755-100799-0-Cristina-pidi%F3-no-tentarse-hegemon%EDas-excluyentes



5-http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=682203.



6-http://www.clarin.com/diario/2009/02/08/elpais/p-01854656.htm



PRIVADOS DE ENERGÍA

Muchas veces el debate de lo público versus lo privado se pierde como algo abstracto o ideológico con escasa incidencia en la vida real de todos los días. Pero la semana pasada después de dos lluvias importantes, mientras algunos vecinos prendían velas con los pies en el agua, ese debate algunas veces abstracto, se empapó de realidad.

Según un informe contable de Edesur al cual se puede acceder en la página oficial de la compañía ¨ el resultado del período de nueve meses finalizado el 30 de septiembre de 2009 fue una utilidad neta de $56.868.000, en comparación con una utilidad neta de $55.219.000 para el período de nueve meses finalizado el 30 de septiembre de 2008. ¨ Es decir que están ganando plata, año tras año desde la privatización en 1992, y esa ganancia es repartida entre los accionistas que son mayoritariamente del exterior. Es decir, plata que surge de nuestro trabajo y con el cual pagamos nuestra boleta de luz, termina en manos de algún accionista extranjero. Esto, que es la lógica pura de la privatización, supuestamente tiene como contrapartida una mayor eficiencia y calidad en el servicio en comparación con la prestación pública del servicio.

Pero a la (falta de) luz de los hechos esto es irrefutablemente falso, tal como pudieron verificar esta semana los comerciantes de Flores que perdieron su mercadería por la falta de energía eléctrica en lugares que cualquier porteño sabe que se inundan, y que Edesur debería haber invertido para que no sea afectado el suministro. Pero además de estos casos puntuales que reflejaron la debilidad del sistema, la comparación es mucho más desventajosa para Edesur si tomamos otros parámetros como por ejemplo la extensión de la red hacia sectores que todavía no tienen suministro de energía eléctrica, lo cual no es rentable para nuestro accionista.

Pero no solo desde el punto de vista técnico el servicio es peor, sino también desde el punto de vista económico ya que, como nos hacen saber en la boleta con grandes letras rojas, el estado debe pagar subsidios para mantener la rentabilidad de la compañía. Lo que no figura en la boleta es que la infraestructura que usan para vendernos su servicio, del cual estamos cautivos y por lo tanto no necesitan buena atención al cliente, fue también construida por el estado a través de empresas como SEGBA. Esto implica que cuando pagamos nuestros impuestos, también fruto de nuestro trabajo, parte de esa plata termina también en el mismo accionista extranjero dueño de Edesur, en lugar de usarlo en alguna escuela del interior, o al menos alguna fábrica que de trabajo argentino, donde es notablemente más necesario.

Pero esto no termina ahí, según el mismo informe, ¨ EDESUR confía, asimismo, que la futura Revisión Tarifaria Integral (RTI) permitirá recomponer la ecuación económico-financiera del Contrato y alcanzar la normalización definitiva de la situación del servicio eléctrico prestado por la Compañía.¨ O sea que están confiados en que el gobierno nacional, cómplice de este sistema desde la privatización hasta hoy, va a autorizar un aumento de tarifas para que nuestro accionista extranjero pueda ganar aun más plata. Está en nosotros, los usuarios, movilizarnos para que esto no suceda y dar al menos un debate serio respecto de la conveniencia de la estatización de los servicios públicos.